Hacia los años 60, Algodonera Flandria era una pujante industria textil que empleaba a más de 2500 personas transformándose así en el polo textil más importante del país.
Pero los vaivenes hicieron que la Algodonera Flandria quebrara en 1996 y el predio completo con las maquinarias fuera adquirido por Algoselan en 2001.
Atraídos por el fuerte arraigo de la cultura textil, los buenos accesos y la capacidad ya instalada, empresarios del sector vieron en Villa Flandria el lugar donde radicar sus empresas y así recobrar el esplendor que alguna vez tuvo el pueblo.
En el parque ya se encuentran en funciones ocho empresas dedicadas a diversas etapas de producción textil: desde las que fabrican maquinarias hasta las tintorerías industriales. Ya absorbieron cerca de 350 empleados directos, mientras otras 250 personas trabajan de manera indirecta.
“Vimos en Flandria el lugar que reunía todos los requisitos para el desarrollo: los servicios, en primer lugar; el criterio ecologista del cuidado del medio ambiente; la ubicación en cuanto acceso y cercanía con nuestro mercado, y la zona eminentemente textil, que contribuye para trabajar en políticas comunes y generar sinergias”, asegura Ruben Schussel, de Italcolore, industria de origen italiano actualmente en proceso de instalación.
El hecho de convertirse en un polo textil trae sus ventajas: las empresas generan negocios entre ellas, y al integrarse ahorran los costos de mantenimiento de la infraestructura y áreas comunes.
Las empresas que se instalan gozan de beneficios de la ley de promoción industrial N° 10.547.
LINK: www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/suplementos/inmueblescomerciales/nota.asp?nota_id=753722
Archivado bajo: Uncategorized | Etiquetado: Beneficios fiscales, Criterio ecologista, Empleo, empresas, Fábricas, marco politico, negociaciones, ocupacion de terrenos, oferta, organización, parque industrial, Produccion, reactivacion, Servicios



